El "Milagro de Empel"
Por: Raquel Rodríguez Sandoval
En diciembre han sucedido múltiples milagros, sin embargo para que sucedan se requiere hacer uso de las tres virtudes teologales fe, esperanza y caridad, además de esfuerzo y lo principal es la oracion.
Un milagro histórico que cuenta con todos estos elementos nos lo narra Agustín Martínez.
"Estamos en diciembre de 1585, en otra noche fría, los soldados españoles del Tercio del Maestre de Campo Francisco de Bobadilla están atrapados en la isla de Empel, en los Países Bajos.
A su alrededor, el enemigo neerlandés ha bloqueado todas las salidas. Los cañones retumbaban a lo lejos, y el viento helado cortaba como cuchillas. No tenían escapatoria, el frío y el hambre comenzaban a debilitar a los hombres.
En la madrugada del 7 al 8 de diciembre, mientras cavaban trincheras para protegerse del frío, un soldado golpeó algo duro en el suelo. Intrigado, cavó con más fuerza hasta descubrir una tabla pintada. Era una imagen de la Inmaculada Concepción de María, radiante a pesar de estar enterrada.
—¡Es un milagro! —exclamaron los soldados, alzando la imagen para que todos la vieran.
El capitán ordenó que colocaran la tabla en un altar improvisado y pidió a los hombres rezar con fervor. Aquella noche, bajo un manto estrellado, y soportando el frío, las oraciones llenaron el aire, mezclándose con el susurro helado del viento.
El amanecer trajo consigo algo inesperado: el viento cambió de dirección y las aguas del río comenzaron a congelarse rápidamente. Los españoles, sorprendidos, vieron cómo el hielo transformaba su entorno en un puente natural.
—¡Es nuestra salvación! —gritó un veterano.
Sin perder tiempo, los soldados cruzaron sobre el hielo, sorprendiendo a sus enemigos que, confundidos y sin poder maniobrar sus barcos, se rindieron.
Desde entonces, aquel día fue recordado como el "Milagro de Empel". Los soldados españoles atribuyeron su salvación a la Inmaculada Concepción de María, y la proclamaron patrona de los Tercios.
Así, en medio de la guerra y el frío, la fe y el coraje se unieron para escribir otra página heroica en la historia de España. Y desde aquel día, los Tercios nunca olvidaron que, incluso en las peores circunstancias, la esperanza puede obrar milagros".
En este tiempo de Adviento nos llena de esperanza saber de milagros como este.
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