Amor a la mamá
Por: Raquel Rodríguez Sandoval
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En mayo particularmente los días cercanos al 10 celebramos a las mamás vivas y difuntas.
El primer recuerdo que tengo es cuando a los seis años baile la canción de la película "Zorba el griego" para el festival del día de las madres en el Deportivo Salvador Benavides en la colonia Petrolera ya que se encuentra a un lado de la escuela "Mi Patria es primero" donde curse mi primaria, así fue como los papas acomodados en las gradas del parque de beisbol del deportivo nos observaban acomodarnos formando tres secciones y al momento de cerrar el círculo de la sección en la yo me ubicaba los niños de los costados no se movieron y la coreografía se descompuso, tampoco podíamos decir que así iba porque los otros dos círculos estaban bailando perfecto, al llegar a casa mi mamá me regaño diciendo que justo nos pasó a los más grandes (altos) qué debía darnos pena, y si en mi caso fue un festejo fallido.
Pero bueno era días de fiesta ya tocaba visitar a las dos abuelita con mi abuelita paterna íbamos a Santa Isabel Tola llevábamos el mismo regalo a cada una, mis papás eran muy equitativos en ese aspecto, allá jugábamos con los primos, comíamos el riquísimo mole verde que hacía mí abuelita con las gallinas o patos que ella misma críaba y ya avanzada la tarde regresábamos a Tierra Nueva en Azcapotzalco con mi abuelita materna que seguro hacia arroz rojo con un delicioso mole con carne de puerco y champiñones para un ejército de familia que constaba de 7 hijos con sus respectivas familias, esposas, esposos hijos, nietos, uno de mis tíos tuvo 12 hijos que para ese momento algunos ya estaban casados y también tenían hijos resultaba una comida familiar como para 100 personas todos muy contentos y adivinen... También nos salíamos a jugar a la calle, mientras mis primos mayores bailaban.
Ahora una muestra de cariño es cantar la misa en el panteón vecinal de San Juan Tlilhuaca el 10 de mayo donde reposan los restos de mi abuelita materna, aunque también recordamos a la paterna y a todas mis tías que ya están en el cielo haciendo otra fiesta.
Este año antes de ir a misa hice de comer arroz con pollo y mole, además de dos postres de gelatina para regresar a comer con mi mamá, mis hermanos, cuñados, sobrinos, la sobrina nieta y más tarde mi hermana Adriana trajo un pastel.
Mi hermano nos llevó a desayunar los dos fines de semana cercanos al 10 de mayo
El 9 de mayo dimos una serenata virtual por la página de la Parroquia San Juan Bautista Tlilhuaca Azcapotzalco a todas las mamitas qué siguen la página.
Y como mamá cada año en los festivales escolares mi hija a participado, pero este fue muy especial ya que ella preparo en su clase música varias sorpresas para mi y yo como su más grande fan anduve con la cámara del teléfono paseando por todo el patio para tomar fotos y videos de cada participación que tuvo.
Para las mañanitas la pusieron hasta atrás de todos y aunque tocó la mandolina no se vio por que sus compañeros la cubrían.
Después canto "Canción mixteca" en compañía de otra compañera a la cual no le soltó el micrófono, como dice el borrachito "Si ya saben como es pa'que la invitan"
Posteriormente tocó su melódica y el teclado de una compañerita en un popurri de melodías qué ella misma armó.
Estoy muy orgullosa de mi hija.
Le doy gracias a Dios por el amor de mis abuelita, por el amor, la dedicación, el gran ejemplo de mi mamá que me sigue enseñando como ser mamá y por tenerla aun con nosotros y por supuesto por el gran regalo de ser mamá.
Mayor ejemplo de amor no puede existir que el amor incondicional que hay en el corazón de mamá, si buscan la ubicación de Corazónica, ahí es.
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